viernes, 29 de diciembre de 2006

Brain Damage

The lunatic is on the grass
The lunatic is on the grass
Remembering games and daisy chains and laughs
Got to keep the loonies on the path
...
The lunatic is in the hall
The lunatics are in my hall
The paper holds their folded faces to the floor
And every day the paper boy brings more
...
And if the dam breaks open many years too soon
And if there is no room upon the hill
And if your head explodes with dark forbodings too
I'll see you on the dark side of the moon
...
The lunatic is in my head
The lunatic is in my head
You raise the blade, you make the change
You re-arrange me 'till I'm sane
You lock the door
And throw away the key
There's someone in my head but it's not me
...
And if the cloud bursts, thunder in your ear
You shout and no one seems to hear
And if the band you're in starts playing different tunes
I'll see you on the dark side of the moon
...
"I can't think of anything to say except... I think it's marvellous! HaHaHa!"
...
Pink Floyd

jueves, 28 de diciembre de 2006

Confesión

Cuando se me ocurrió escribir un blog por primera vez pensé que me iba a ser fácil. Desde que tengo memoria me gusta la literatura y leo un poco de todo. También desde temprana edad me gusta escribir cosas, de hecho, tengo una pila de cuadernos al costado de mi cama que uso alternativamente para escribir o dibujar las cosas que se me pasan por la cabeza. Pero son ideas sueltas, no escribo realmente textos con introducción, desarrollo y conclusión que pueda decirse que tengan sentido.

Y es acá con que me encuentro con un gran dilema que poco tiene que ver con los blogs y mucho tiene que ver conmigo. ¿Será acaso que no tengo nada para decir? Quisiera no considerarme una persona tan poco interesante como para admitir que realmente se me da la posibilidad de escribir todo lo que yo quiera, sobre lo que yo quiera y cuantas veces quiera y no poder poner nada. Es bastante triste.

O tal vez ese no es el problema, sino que tengo cosas para decir pero no quiero decirlas. Lo cual es algo que, para la gente que me conoce realmente, no es nada nuevo ni sorprendente. Pero la cuestión es que las cosas que realmente no atrevo a decirme ni a mi misma, ¿sería lógico publicarlas en una página de internet? No me parece.

Me queda como última opción hablar de cosas sin sentido, que poco tengan que ver conmigo y mucho tengan que ver con mi incapacidad de comunicarme.

Dando por sentado que no voy a lograr, al menos por ahora, escribir un blog con artículos que valga la pena leer, o por lo menos que valga la pena escribir, he decidido que esto del bloggeo no es para mi, al menos hasta que sepa qué es lo que quiero decirle a la gente. O decirme a mi misma.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

problemas temáticos...

Estoy cansada de empezar blogs. ¡¡Cansada!! Algún día voy a tener que empezar a terminarlos, porque así no puede ser. Tengo varios blogs (no sé exactamente cuántos, a la mayoría ya ni me los acuerdo), pero ninguno tiene más de dos o tres entradas... ¡Dios! ¡Qué falta de compromiso! Pero creo que ya descubrí cuál es el problema: no tengo una temática que me interese. Por lo tanto he decidido dejar de publicar estupideces y hacer las cosas bien, y para eso necesito ayuda. Así que espero sugerencias de temáticas para este blog a ver si consigo, de esta forma, sostenerlo más tiempo. El objetivo va a ser alcanzar las seis entradas, ¡seis! es mucho, pero bueno, hay que hacer el sacrificio.

¡Y bueno! espero sugerencias (y que sean buenas). ¡Gracias!